
Otra cosa muy impactante que me pasó ayer fue coger el metro para el centro a las 12.30 de la noche, afortunadamente acompañada de Paomita. Nos encontramos de frente por lo menos a 30 punkis de dar miedo. Nos quedamos bien prudentitas al principio del andén al lado de un grupo de chonis, que no sé yo qué es peor. De esta gente no sólo llamaba la atención las pintas, que chica, llaman (díganselo si no a las hijas del presi, que en su ritual de este finde se habrán acordado de todas nuestras madres) sino el comportamiento, a saber, cruzar el andén, saludar escupiendo y demás lindezas. Curiosamente, me dan más miedo las tias que los tios, supongo porque las mujeres somos de natural más malas y si encima va con unas botacas así empiezas a temer por tu vida y tus dientes.
Cuando por fin nos metimos en el metro, llegaron en el último momento otro grupazo que se quedó a nuestra derecha. Así, rodeadas como en las pelis. Estábamos para vernos, ahí entre chonis medio asustados medio queriendose hacer los bravos, y rezando para que no se les ocurriera ponerse a vacilar al personal.
Y es que nuestros punkis queridos no les bastó con su presencia intimidatoria. Se dedicaron a expresar todo lo expresable con golpes, con canciones que no se sabían y frases que me llegaron al corazón como "viva la gripe a, viva la gripe a" o "aaaarriba las ojeras farloperas". Luego se permitieron el lujo de cuando se bajaron, empezar a decir "toooontos" a los del tren. En fin.
Lo de las ojeras farloperas me tiene enamorada.
El tercer incidente en mi vida ocurrió ya de noche entrada. Estábamos con nuestra cervecita del chinito en la plaza del carmen enfrente del Elástico (sala Wind). Horas antes había visto a Unax Ugalde así que mi felicidad era suprema. Particularmente anoche yo no sé por qué, pero fue la noche en la que todo el mundo se puso hasta el tranchete. Divisamos al típico elemento vacilón, que parece que la lía por liarla muy teatreramente: va por la plaza haciendo aspavientos, con el amigo que le sujeta, da patadas a las botellas, grita...en fin, lo visto mil veces. Cual es nuestra sorpresa que su amigo decide pasar de él y el colega se va enfrente del Elástico a encararse con el puerta. Le vemos quitándose la chaqueta y metiendo cizaña cuando de repente el portero le sopló un puñetazo que nosotros oímos, y estaríamos a 30 metros. Con taaaan buena suerte que el colega se quedó inconsciente en el suelo. La escena se desarrollo con poli y samur al momento, novia histérica haciendo un papel muy de serial y todo el mundo comentando que sólo nos faltaban las palomitas. Según nuestro vecino de espectáculo, son legendarias ahí las peleas entre "maricas y nazis". Tomayá.
Creo que para las tres cosas hay una cura. Vayan a ver "UP".

Sean buenos y felices.