... en el trozo de la calle que está enfrente de la casa de mi vecina Lola salen burbujitas, cosa que no sale en ningún otro punto de la calle. Su adicción a la lejía y demás suministros de "en ca la Gracia" pueden ser los culpables. Estamos investigando.
... yo decido ponerme gafas. Y peinarme.
... descubro que todas mis zapatillas y zapatos o resbalan o calan a los tres segundos, así que voy por la calle haciendo patinaje artístico imaginario con mi propia banda sonora. Y no, no valgo para eso.
... pienso que en Londres y en Dublín llueve siempre. No lo puedo evitar, es ver llover y me acuerdo de esas ciudades. Acto reflejo. Cuando hace calor no me acuerdo de Sevilla y cuando hace viento no me acuerdo de... ¿dónde hace viento? ¿qué sitio es famoso por sus vientos?
... me dan ganas de hacerme bohemia, vivir en un sofá de esos de orejas leyendo libros de estos que da miedo pasar las páginas porque se vayan a romper, una manta enorme, un cafe bien caliente y parar sólo para suspirar y recordar. Y sonando en la esquina, en un vinilo...
Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...
¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...
¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...
¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...
Vaya tela. Sean buenos y felices.
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lunes, 20 de septiembre de 2010
domingo, 27 de junio de 2010
Minutos Musicales 2

Cargaré con todo el peso en mi espalda
a empezar de cero otra vez.
Abrir la puerta
que entre el que quiera entrar
no pensar en nada más.
Cargaré con todo el peso en mi espalda
mentiré si me preguntan que tal
y de alguna manera pensaré que no era
tan bueno el final.
Y me quedo en tierra firme
agitando mi pañuelo
pero es raro echar a andar
sin pensar en nada más
solamente caminar.
a empezar de cero otra vez.
Abrir la puerta
que entre el que quiera entrar
no pensar en nada más.
Cargaré con todo el peso en mi espalda
mentiré si me preguntan que tal
y de alguna manera pensaré que no era
tan bueno el final.
Y me quedo en tierra firme
agitando mi pañuelo
pero es raro echar a andar
sin pensar en nada más
solamente caminar.
M-Clan. No tan Bueno
lunes, 31 de mayo de 2010
Grandes momentos de la estupidez humana.
Dedicado a Paloma, por lo que me he acordado de ella.Conversación real. Hechos reales.
Patio del colegio, 10.30 de la mañana, nos disponemos a dar clases para PAU.
Clara: Bueno qué, ¡contadme la graduación!
Alumno: Buah un desfase profe!
C: ¿Dónde fuistéis al final?
A: Ná, a un local, pero era una mierda.
C: ¿Por? ¿Era pequeño?
A: Si, y además de eso, la música era horrible, na más que el Bruce Springsteen ese...
C: ¿QUÉ?
A: Joé profe, que yo me esperaba música de la buena.
No me las voy a dar yo aquí de entendidisima porque yo de Bruce conozco 5 canciones, pero hombre, uno sabe reconocer quién es, ¿no?
Paomita, ¿sigues con tus retinas intactas? Siento el duro golpe... Sean buenos y felices.
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la gente es tonta,
Minutos musicales
miércoles, 19 de mayo de 2010
Mi relación más larga. Vol. II.
(Nota iniciática: acabo de sufrir las evaluaciones finales de mis segundos de bachillerato. Vamos jodidos, wey).
Pues es que hay veces en el que el Círculo de Lectores se olvida de los lectores y programa toda una batería de novelas de intriga de fanáticos de S.King y morralla para enamoradizas, lo cual viene genial para que mi madre haga una pregunta mágica:
¿Queréis algo del Círculo, que yo no veo nada?
Yo había escuchado "Papá cuentamé otra vez esa historia..." en la tele mientras un locutor avisaba de que Ismael Serrano era toda una rebelación de la música de autor. A mi me molaba la cancioncilla pero nada más, y además, para mí la música de autor seguía siendo Serrat y alguno más. Lo que sí me quedé es con el nombre y meses después, mi mamá nos dió carta blanca (evidentemente relativa). Así que nada, "La memoria de los peces", Ismael Serrano, Cantautor, 1995 ptas.
Esta cinta esta ahora mismo encima de mi escritorio. Fui rauda y veloz a pasar todas las canciones y oh, sorpresa, la que me gustaba no estaba. Yo ya decidí que había sido la peor compra de la historia y a ver quien era la lista que le decía a mi madre que no era ese el que quería y que se había gastado el dinero para nada. Así que lo puse haciéndome la interesante mientras doblaba calcetines y bragas, tarea que en mi casa lleva su tiempito. Lo tuve que quitar porque mi padre estaba detrás y en tres canciones ya había soplado un par de expresiones que hicieron que mi padre soltara su famoso: "mira que bonito oye", así que lo quité y ala, al walkman.
Y de ahí no salió. Primero Últimamente, luego Tierna y dulce historia de amor, luego mi definitiva: Vine del norte. Ismael Serrano se metió aquel día de 1998 en mi vida y no volvió a salir. De eso hace 12 años y contando con que haré 24 llevo con él media vida. Efectivamente, mi relación más larga. Su música, sus canciones, sus reflexiones, son la banda sonora de mi trayectoria vital, espiritual, profesional, y sus conciertos, los momentos más ansiados durante meses. Cuando un cantante tan personal como él lleva tantos años acompañándote y has hecho sus letras tus propias letras, al final parece cantarte a ti.
Había planeado poner todo lo que Ismael Serrano significaba para mi. Y ahora va a resultar que no me sale, que no puedo ni tan siquiera contar porque me gusta o qué razones tengo para seguirle. Creo que es porque, en definitiva, tan mío, tan identitario, que necesito perspectiva. En definitiva, es un buen guión, una buena muestra de mucho de lo que me ha pasado, de mucho de lo que he pensado y espero, de mucho de lo que me queda por pasar.
Pero no hay nada más bonito que prolongar ese idilio con la gente que te importa.Chiquitas, gracias por el sábado. Ismael, gracias por media vida.
Pues es que hay veces en el que el Círculo de Lectores se olvida de los lectores y programa toda una batería de novelas de intriga de fanáticos de S.King y morralla para enamoradizas, lo cual viene genial para que mi madre haga una pregunta mágica:
¿Queréis algo del Círculo, que yo no veo nada?
Yo había escuchado "Papá cuentamé otra vez esa historia..." en la tele mientras un locutor avisaba de que Ismael Serrano era toda una rebelación de la música de autor. A mi me molaba la cancioncilla pero nada más, y además, para mí la música de autor seguía siendo Serrat y alguno más. Lo que sí me quedé es con el nombre y meses después, mi mamá nos dió carta blanca (evidentemente relativa). Así que nada, "La memoria de los peces", Ismael Serrano, Cantautor, 1995 ptas.

Esta cinta esta ahora mismo encima de mi escritorio. Fui rauda y veloz a pasar todas las canciones y oh, sorpresa, la que me gustaba no estaba. Yo ya decidí que había sido la peor compra de la historia y a ver quien era la lista que le decía a mi madre que no era ese el que quería y que se había gastado el dinero para nada. Así que lo puse haciéndome la interesante mientras doblaba calcetines y bragas, tarea que en mi casa lleva su tiempito. Lo tuve que quitar porque mi padre estaba detrás y en tres canciones ya había soplado un par de expresiones que hicieron que mi padre soltara su famoso: "mira que bonito oye", así que lo quité y ala, al walkman.
Y de ahí no salió. Primero Últimamente, luego Tierna y dulce historia de amor, luego mi definitiva: Vine del norte. Ismael Serrano se metió aquel día de 1998 en mi vida y no volvió a salir. De eso hace 12 años y contando con que haré 24 llevo con él media vida. Efectivamente, mi relación más larga. Su música, sus canciones, sus reflexiones, son la banda sonora de mi trayectoria vital, espiritual, profesional, y sus conciertos, los momentos más ansiados durante meses. Cuando un cantante tan personal como él lleva tantos años acompañándote y has hecho sus letras tus propias letras, al final parece cantarte a ti.
Había planeado poner todo lo que Ismael Serrano significaba para mi. Y ahora va a resultar que no me sale, que no puedo ni tan siquiera contar porque me gusta o qué razones tengo para seguirle. Creo que es porque, en definitiva, tan mío, tan identitario, que necesito perspectiva. En definitiva, es un buen guión, una buena muestra de mucho de lo que me ha pasado, de mucho de lo que he pensado y espero, de mucho de lo que me queda por pasar.
Pero no hay nada más bonito que prolongar ese idilio con la gente que te importa.Chiquitas, gracias por el sábado. Ismael, gracias por media vida.
domingo, 16 de mayo de 2010
Mi relación más larga. Vol. I.
En 1998, hace la friolera de 12 años, yo conocía tres maneras de conseguir música y alimentar a mi Walkman Sony:
1. Cinta virgen de 60 o 90 minutos, equipo de música con doble ¿pletina? (¿Se llama así?...ains que me da pereza mirarlo... vamos, que con dos reproductores, teniendo uno de ellos una tecla de Record), cinta original en uno, cinta virgen en el elegido grabador, darle al play a la vez et voilà. Problemas: ningún cassette duraba 60 minutos o 90 minutos exactos, lo cual daba dos opciones:
- O cinta de 60 y elimino una canción que no me guste. Por caprichos del destino, luego se convertía en la que más te gustaba.
- O cinta de 90 en la cual te sobraba la mitad de la cara B, rellenando entonces bien con el mismo cassette desde el principio, bien con un variadito de canciones. Así, mi primera cinta de Ella Baila Sola está acabada con canciones de Rosana. El peor caso me lo encuentro, por cortesía de mi amiga Merce, cuando acabo de escuchar el "¿Donde están los ladrones?" de Shakira. Os recuerdo que la última pista de este disco es "Ojos así" (...le pido al cielo, solo un deseo, que en tus ojos se pueda vivir...) con una mezcla de sonidos libaneses que para eso Shakira tiene que demostrar sus raices. Nada más escuchar ese "¡como los tienes tú!" una voz rasgaba mis oidos desplazados a las jaimas, una voz que decía...
"en lo alto del cerro de palomaaa aaaares....
en lo alto del cerro de palomaaa aaa aaaa reeeess..."
¡Amos ahí Estrella Morente, que esto sí que es interculturalidad!
2. Vivir pegada a "Radio Surco", "Cadena Dial", "Los 40 principales" (ante posibles críticas, en el 98 yo tenía 12 años, que no hacéis más que juzgar) y pegarte unas carreras de la leche cuando empezaban los primeros acordes de una canción que te gustaba para grabarla. Esa cinta cutre de la radio era uno de tus mayores tesoros y te sentías elputoamo si conseguías una canción entera sin locutor que te la fastidiara.
Aún recuerdo una canción que me apasionaba pero que tan perfectamente grabé que no sabía ni como se llamaba ni quien la cantaba. Años después, se la canturreé a un amigo viendo que no podía vivir más sin saber de quien era y él, haciéndose el importante, me dijo que si hombre, que era de Marea. Toda la discografía de Marea que me oí y nada oiga. Años después la saqué. Golfa, de Extremoduro.
3. Comprarlo. 1.995 pesetas si era cassette, 2.995 pesetas si era CD. Lo recuerdo muy bien. Me dolía mucho.
En mi caso contaba con que mi madre era del Círculo de Lectores y algunas veces, su catálogo de libros era penoso. Por lo que podíamos atacar nosotros, pidiendo libros o, si conseguíamos comerle la oreja de una manera magistral, arrancarle un cassetito...
Y hasta aquí el contexto de mi relación más larga. Mañana más.
Sean buenos y felices.
1. Cinta virgen de 60 o 90 minutos, equipo de música con doble ¿pletina? (¿Se llama así?...ains que me da pereza mirarlo... vamos, que con dos reproductores, teniendo uno de ellos una tecla de Record), cinta original en uno, cinta virgen en el elegido grabador, darle al play a la vez et voilà. Problemas: ningún cassette duraba 60 minutos o 90 minutos exactos, lo cual daba dos opciones:
- O cinta de 60 y elimino una canción que no me guste. Por caprichos del destino, luego se convertía en la que más te gustaba.
- O cinta de 90 en la cual te sobraba la mitad de la cara B, rellenando entonces bien con el mismo cassette desde el principio, bien con un variadito de canciones. Así, mi primera cinta de Ella Baila Sola está acabada con canciones de Rosana. El peor caso me lo encuentro, por cortesía de mi amiga Merce, cuando acabo de escuchar el "¿Donde están los ladrones?" de Shakira. Os recuerdo que la última pista de este disco es "Ojos así" (...le pido al cielo, solo un deseo, que en tus ojos se pueda vivir...) con una mezcla de sonidos libaneses que para eso Shakira tiene que demostrar sus raices. Nada más escuchar ese "¡como los tienes tú!" una voz rasgaba mis oidos desplazados a las jaimas, una voz que decía...
"en lo alto del cerro de palomaaa aaaares....
en lo alto del cerro de palomaaa aaa aaaa reeeess..."
¡Amos ahí Estrella Morente, que esto sí que es interculturalidad!
2. Vivir pegada a "Radio Surco", "Cadena Dial", "Los 40 principales" (ante posibles críticas, en el 98 yo tenía 12 años, que no hacéis más que juzgar) y pegarte unas carreras de la leche cuando empezaban los primeros acordes de una canción que te gustaba para grabarla. Esa cinta cutre de la radio era uno de tus mayores tesoros y te sentías elputoamo si conseguías una canción entera sin locutor que te la fastidiara.
Aún recuerdo una canción que me apasionaba pero que tan perfectamente grabé que no sabía ni como se llamaba ni quien la cantaba. Años después, se la canturreé a un amigo viendo que no podía vivir más sin saber de quien era y él, haciéndose el importante, me dijo que si hombre, que era de Marea. Toda la discografía de Marea que me oí y nada oiga. Años después la saqué. Golfa, de Extremoduro.
3. Comprarlo. 1.995 pesetas si era cassette, 2.995 pesetas si era CD. Lo recuerdo muy bien. Me dolía mucho.
En mi caso contaba con que mi madre era del Círculo de Lectores y algunas veces, su catálogo de libros era penoso. Por lo que podíamos atacar nosotros, pidiendo libros o, si conseguíamos comerle la oreja de una manera magistral, arrancarle un cassetito...
Y hasta aquí el contexto de mi relación más larga. Mañana más.
Sean buenos y felices.
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